En publicidad, el objetivo es vender un producto intentando persuadir al consumidor de forma que sienta la necesidad de comprarlo sin antes habérselo planteado.
Se busca mostrar al público objetivo que tiene necesidades que no están satisfechas y así crea el deseo de compra. La publicidad no crea necesidades, sino deseo.
Un ejemplo muy claro es Coca Cola, que en vez de vender una bebida para calmar la sed, vende FELICIDAD, apelando así la cima de las necesidades, autoestima y autorrealización.
En general todas las marcas buscan apelar a esas necesidades que están por encima de las que cumplen pues al intentar vender un producto o servicio lo que se busca es persuadir, y ahí está el poder de la seducción.
Sara D.
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